El arbitraje doméstico e internacional, como medio alternativo y eficiente para la solución de conflictos, ha crecido vertiginosamente en los últimos años. Numerosos han sido los factores que han contribuido a este impresionante desarrollo, entre ellos, destacan las propias bondades que el arbitraje ofrece, como la celeridad y la simplicidad del procedimiento, la especialización y dedicación de los árbitros, la confidencialidad del conflicto, la previsibilidad de los costos, etc. Asimismo, el incremento del comercio internacional ha generado el nacimiento de una nueva Lex mercatoria, donde los comerciantes gozan de una amplia libertad para pactar las reglas de sus contratos y, en caso de conflictos, generalmente pactan el arbitraje para resolverlos.
De otro lado, en materia de inversiones extranjeras, ha sido indispensable la protección de la mismas mediante la suscripción de tratados bilaterales (BITs o TLCs) o multilaterales (MIGA, CIADI). En estos instrumentos internacionales también se establece el arbitraje como medio para la solución de controversias cuando el conflicto esté referido a una inversión.
En este contexto, nuestro Estudio, consciente de la alta especialización del arbitraje internacional, pone a disposición de sus clientes un Área exclusiva destinada a atender los conflictos que se deban resolver en la vía arbitral.
Los socios y asociados que conforman esta área son especialistas en arbitraje internacional, así como reputados árbitros nacionales e internacionales. Por ello, están capacitados para asesorar a nuestros clientes en la conducción de los procedimientos arbitrales bajo los reglamentos de las principales sedes arbitrales a nivel mundial como UNCITRAL, ICC, CIADI, entre otras. En consecuencia, representan y defienden a nuestros clientes en arbitrajes administrados o personalizados (ad hoc) y en los procesos judiciales que versan sobre materias relativas al arbitraje; estando también plenamente calificados para brindar asesoramiento en la negociación y redacción de cláusulas arbitrales, acuerdos que constituyen la piedra angular del arbitraje.